Si revisamos la obra de Jos Francisco Ruiz Massieu no nos quedar la menor duda de que era un poltico ilustrado, de esos que en estos momentos aciagos quisiramos tener. El poltico por regla general no es un hombre o mujer producto de una cultura refinada, en el caso de Ruiz Massieu s lo es, y por ello fue una de las grandes excepciones dentro de la poltica mexicana y en particular la del Estado de Guerrero.
Recuerdo que cuando era gobernador del Estado impuls la creacin de los estudios de posgrado en Derecho en la entonces Escuela de Derecho de la Universidad Autnoma de Guerrero. El proyecto original haba sido elaborado por la Dra. Beatriz Parra, el Dr. Gilberto Garza y otros, fue apoyado desde la estructura burocrtica universitaria por el entonces Rector Marcial Rodrguez y presentado ante Ruiz Massieu, quien con alegra vea que en la Universidad haba nimo de progreso y talento en sus profesores. Ni tardo ni perezoso se comprometi apoyar el proyecto desde su mbito de accin concretando con el ya desparecido CAPFCE la construccin del edificio y una vez construido lo dot de un moderno equipo de cmputo y la biblioteca.
Varias veces los profesores y alumnos del posgrado ya creado fuimos invitados a desayunar a casa gobierno, las plticas siempre rondaron en temas acadmicos y polticos sobre todo en el futuro legislativo de nuestro Estado. Cuando la primera generacin del posgrado en Derecho egres, l fue el padrino de generacin y coment que "La Facultad de Derecho fue la primera que visit como Gobernador y es la ltima que visito antes de entregar en poder". Todo ello denota que su querencia a la cultura jurdica y a las instituciones universitarias era una de sus grandes motivaciones personales. Como Gobernador lo demostr plenamente al reelaborar todo el marco jurdico del Estado y crear instituciones en su momento novedosas como la Comisin de Derechos Humanos y el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, entre otras.
Por ello, los universitarios guerrerenses en especial quienes laboramos en la Unidad Acadmica de Derecho, tenemos la obligacin moral de respetar su legado y agradecer los apoyos vertidos a esta institucin y a toda la universidad en general.
En esta ocasin y por invitacin expresa del Dr. David Cienfuegos Salgado quien amablemente me enva algunos aforismos rescatados de la obra de Ruiz Massieu, quiero proceder a comentar dentro del marco del Mxico y del Guerrero de la poca en que ejerci su gobierno el ahora homenajeado y de lo que acontece en la actualidad, hacer algunos breves comentarios en relacin a algunos aforismos que ms se acomodan a mis pretensiones y conocimientos. Sin duda que muchos cuestiones quedarn sin decirse ya que en cada una de las sentencias de Ruiz Massieu existe un mar de discusiones y bien podra hacerse una obra de grandes magnitudes para desentraar el sentido de cada una de ellas.
Al proceder a la lectura de los aforismos no deja uno de recordar la personalidad de quien los escribi o los expres en un momento determinado. Sin duda que el carcter y la personalidad de quien los dijo marca un sello muy personal y obliga a reflexionarlos a la manera particular en que se recibe la informacin, a decir, me curo en salud, y procedo entonces a comentar algunos de los pensamientos de este hombre que vivi su tiempo e hizo de la poltica un arte acorde a muy particular estilo de gobernar.
"La poltica es ritmo, no velocidad"
Esta frase me lleva otra emitida por l "O cambiamos o nos cambian", refirindose al avance innegable que la izquierda organizada ya tena por ese entonces en el Estado de Guerrero. La frase que pongo en el centro de la discusin se refiere a un pensamiento que es bsico en la poltica, no slo la mexicana, tambin la universal. El quehacer poltico no significa necesariamente que las polticas pblicas deben considerarse como un ejercicio olmpico donde la meta es romper records, la poltica requiere de una mesura indispensable para hacer posible lo que tenemos en mente. El gobernante desde antes de acceder al poder debe planear lo que va hacer con la idea de que la planeacin es un ejercicio racional y democrtico y que el cumplimiento de metas y objetivos casi nunca se logran al cien por ciento, ya que hay que considerar diversas variables que pueden afectar la accin poltica. As, el discurso poltico debe hacerse con las pausas de los momentos en que se vive, en caso de no hacerlo este discurso puede tornarse ms que demaggico. El ritmo que propone Ruiz Massieu es tanto como decir "lento pero seguro".
En cuanto a la conservacin del poder, que era la meta en la poltica partidista del momento en que vivi su autor, la frase es ms que significativa. El ritmo implica cadencia en el actuar, los apresuramientos pueden conducirnos al yerro; ms vale que el poder se ejerza con el ritmo adecuado de los tiempos en que se vive, que apresurar para la complacencia, esta casi siempre de los menos. Los que apuran estn desesperados por tener el poder o conservarlo de manera casi siempre no lcitas. El pueblo sabe esperar, es paciente, si est consiente de que sus gobernantes estn haciendo bien las cosas. El desesperado no es un virtuoso y arte de la poltica implica virtud y una de ellas es gobernar con el ritmo y pausas que se requieren.
"En poltica se admira ms el xito que el mrito"
Sin duda que sta es una gran verdad, no lo debera de ser pero lo es. En la poltica y en especial la mexicana, el "xito" de las personas pesa ms que el mrito, digamos que el mrito son las virtudes que el ciudadano tiene y que lo hacen diferente de los dems, con capacidad probada para ejercer un puesto pblico u otra actividad de la vida pblica o privada. El mrito o virtudes ciudadanas ha sido desde la filosofa griega un punto de discusin indiscutible. Ms vale ser un hombre o mujer de mrito que de xito, sera la sentencia o razonamiento griego; ya que de ser as es ms til para resolver los problemas de la ciudad. La democracia que no se sostiene en el mrito de sus gobernantes no es democracia, es un insulto denominar as a un rgimen poltico dominado por los torpes o intiles.
El xito al cual se refiere Ruiz Massieu, no tiene nada que ver con los mritos o virtudes ciudadanas. l se refiri a ese ncleo de torpes e intiles que por el simple hecho de gozar de una posicin econmica bonancible se creen merecedores de escalar la jerarqua poltica dentro de la administracin pblica. No se percibe que el autor desdee a quienes han obtenido beneficios econmicos por su trabajo, lo que le desagrada es que esa cuestin sea fundamental para hacer poltica. "El poltico rico es un pobre poltico", seal en otro aforismo el autor, y tiene razn, el dinero no es causa de la causa, es causa de lo causado. El dinero si bien es importante, no es la causa para hacer buena poltica, para estar en condiciones de hacer buena poltica es indispensable ser un buen ciudadano (rico o pobre), tener un grado de cultura aceptable, tener una ideologa clara respecto al quehacer de la poltica, ser honesto, y dedicarle el tiempo suficiente.
De igual manera, el "xito" al cual se refiere el autor, no slo tiene que ver con el dinero. En la poca en que l gobern y hasta ahora, existen entes que por creer haber hecho algo a favor de alguien se merecen un cargo. Pongo por ejemplo ficticio a una persona que por azares del destino dirige un sindicato y que al terminar su mandato "siente" que ha luchado por los derechos sociales y que merece el "ttulo" de "luchador social" y que en consecuencia, dentro de su partido, merece una diputacin u otro cargo dentro del gobierno. Ese ente cree que ha alcanzado el xito social y que bien merece una recompensa en aras del detrimento de los beneficios que merece el pueblo, an cuando no est capacitado para ejercer ninguno.
El xito en consecuencia bien parece ser una concepcin subjetiva que por gracia debe ser reconocida socialmente. Vaya equivocacin. Dira que aqu bien merece la pena el dicho de "alabanza en boca propia es vituperio". El xito no es una percepcin subjetiva, al contrario, es un reconocimiento del mundo objetivo, corre de abajo hacia arriba y no al contrario. Es la sociedad quien lo concede y generalmente la conciencia colectiva es la que califica con acierto quien ha conseguido el xito en las determinadas ramas de la actividad humana. Cuantos gobernantes no hemos tenido que han carecido de xito, cuantos ricos pululan hoy en camionetas de lujo que carecen de xito, cuantos polticos deambulan y salen en retratados en los diarios locales o nacionales y carecen del xito suficiente para merecer un encargo pblico; y as por el estilo.
Este aforismo tiene que ver con la percepcin ciudadana y la calidad moral de quien detenta el poder. Los clsicos de la ciencia poltica han dicho a lo largo de la historia que para lograr el progreso social y por consecuencia el desarrollo sano del Estado es indispensable que ste est gobernado por personas capaces. Este es un reto que todava no se cumple y por no cumplirlo en infinidad de veces los ciudadanos hemos pagado bien caro las consecuencias Quin ms que el pueblo paga las consecuencias de tener en los puestos pblicos a una casta de torpes e intiles?
Djenme citar a F. Bacn, quien al respecto de lo dicho, asent: "No hay cosa que haga ms dao a una nacin como el que la gente astuta pase por inteligente"
"La poltica es arte por lo que tiene de irrepetible"
Este aforismo me recuerda una vieja discusin al seno del posgrado en Derecho en la Universidad. La discusin se centraba en que si la poltica era arte o no. La mayora discurra en que no lo era, sosteniendo el punto de vista de la poltica y lo poltico se centraba en los hechos y no en sus representaciones. Los menos, que era donde me encontraba yo, alegbamos que la poltica s es un arte porque en primer lugar es un producto de la cultura, y en segundo, como consecuencia, todo lo que se haga en poltica tiene, queramos o no, consecuencias en todas las manifestaciones humanas y por ende representaciones en todos los sentidos del quehacer humano.
Sigo creyendo al igual que Ruiz Massieu, que la poltica s es arte. Sin embargo es una pena que no todos la consideren as, sobre todo quienes se dedican en cuerpo y alma a este quehacer. La mayora quiz sin saberlo, son seguidores del concepto de arte emitido por Aristteles, quien establece diferencias sustanciales con la ciencia, por eso, ha surgido en el mundo la diferencia entre arte y ciencia. Y slo ser arte ya en una concepcin moderna aquello que va ligado con la esttica, con lo bello. Acaso el producto de la poltica est privado de lo esttico? Si lo esttico tiene que ver con bien hecho entonces la poltica s es un arte, independientemente de que la consideremos tambin como una ciencia, debido a sus mtodos de estudio. Por lo tanto lo dicho por el autor en la primera parte del aforismo es una verdad innegable.
Que la poltica sea el arte de lo irrepetible Qu significado debemos darle? No hay duda de que en este punto hay que tratar de ser filsofo an cuando de profesin no lo seamos. Los hechos humanos subjetivos son irrepetibles, nunca una accin humana subjetiva u objetiva tiene consecuencias exactas, an cuando se trate de resolver problemticas similares; nada en el mundo de lo humano es igual, en poltica no hay recetas de cocina. O cambian los sujetos, o cambian los objetos o cambia la relacin entre ellos, de ah que el buen poltico est impedido para sacar de su bolso un recetario y resolver as un conflicto de intereses o destrabar un asunto burocrtico.
Lo que nos quiere decir Ruiz Massieu es que para hacer poltica hay que tener en cuenta la diversidad de pensamiento y/o la fragmentacin de los intereses que rodean a quien gobierna. Todos tenemos los mismos derechos pero para oponerlos a la autoridad los intereses son diversos, de ah la dificultad en el mbito poltico para aplicar las medidas que sean mejores y no ocasionar perjuicios que tengan como resultado el menoscabo en el ejercicio de un derecho.
Eplogo: Honor a quien honor merece. Ruiz Massieu fue un hombre inteligente, la historia dir si fue un buen gobernante, pero queda constancia en los homenajes que ao con ao recibe que el pndulo del honor est de su parte. Teodoro Monsemm a inicios del siglo XX dijo a Max Weber: "Ten el bculo que ostento" Hoy al parecer no hay receptores del bculo intelectual que leg Ruiz Massieu, la poltica se debate en una lucha de intereses sin contenido ideolgico. El pasado reciente tiene mucho que ensearnos.
[1] Catedrtico-Investigador de la Unidad Acadmica de Derecho de la UAG y del Posgrado en Derecho.