"sta es la cultura de la muerte creada por el mundo actual(...).Y a todo esto llamamos cultura, globalizacin, democracia, derechos humanos... Todos son miedos y mentiras, todos son mentiras y miedos que marchan unidas en un perfecto engranaje que nadie sabe a dnde nos conducir. Son el bien y el mal juntos, hermanados, que se dan la mano para pasear por estos mundos de Dios, y que siembran de crespones negros, a modo de agujeros, la geografa universal. Quiz estemos ciegos de soberbia, quiz hemos olvidados derramar lgrimas vrgenes, quiz vamos encarando un mundo sin control ni norma alguna bajo el signo de los polticos corruptos, que los hay"
Otra cultura de la muerte...de nuestro triste sigloXXI. Imagen impactante, sin duda, que muchas vecesnuestros ojos no pueden creer lo que ven(...).
Si hemos de estudiar y entender a una sociedad que pretendamos sea global, sin duda, habremos de comenzar, y por principio, resolviendo sus temores, pues los deseos de sta vendrn ms tarde por aadidura, como lo hacen las gotas de agua que caen del cielo-una vez que nosotros percibimos antes el relmpago y escuchamos despues el trueno.
Y es que en pleno siglo XXI est siendo operativo un modo de vivir "cara al espectaculo".Prueba de lo que digo la tenemos en la posible-que no lo fue-, quema de ejemplares del Corn( libro religioso musulmn) por parte de un pastor protestante norteamericabo. Los medios' se han propuesto dar diversin, y servida a la carta, en lugar de ofrecer noticias contrastadas que es los suyo. El mencionado pastor pudo haber provocado un conflicto mundial, pues los fanatismos religiosos( y aqu hago hincapie en el mundo espitual mundial) saltan por cualquier pequeo incidente, como lo hacen las chispas en los fuegos artificiales. El pastor quiso sere noticia', y diablos que lo fue!, beneficiado por la prensa, radio y televisin. Tambin el ancho mundo de La Internet con sus amplias redes de comunicacin puso su granito de arena.
Se extienden tantos temores en nuestra actual sociedad, porque hay en el mundo cuarenta multimillonarios que distribuyen migajas de angustia y dolor, y as, vemos morir, todos los das del ao, miles y miles de nios que nacen, nica y exclusivamente, para tener una muerte pronta, angustiosa y dura. Hemos de desterrar para siempre la compasin para el pobre y los miedos a la globalizacin. Ya que, estableciendo un dialogo intercultural entre los seres humanos, se puede llegar a tratar de crear un mundo globalizado donde los pobres sean un poco menos pobres, y los ricos sean un poco menos ricos: distribucin equitativa de la riqueza a la que aspiramos todos los seres humanos en el Globo Terrqueo en el habitamos, y que necesariamente hemos de morir Dios sabe cundo!
Converso con mi pensamiento, y l me dice: "Para qu sirve tanta riqueza en nuestras manos?" Si la riqueza fomenta compasin, uno desea ser pobre; si la pobreza genera odio, uno desea ser rico. Y es que el hombre es insaciable en cuanto a la posesin de riquezas (por bienes terrenales). "El dinero es como el abono que se echa a la tierra: de nada sirve si no se extiende", dej escrito Francis Bacon (pintor).
Nuestra cotidiana vida se est convirtiendo da a da en un creciente mundo de temores que nos amenazan: Miedo a morir, miedo al dolor, miedo a perder la cabeza...Son muchos miedos juntos que, segn los expertos en la materia, erosionan nuestros cerebros terriblemente, y nos hacen pensar en la erosin que est sufriendo el ecosistema, la proliferacin de las armas nuclearesel ltimo caso al respecto lo est protagonizando Irn, que trata de conseguir, y lo conseguir bombas nucleares de destruccin masiva,el terrorismo que corre por todo el Globo Terrqueo, la lucha para conseguir dinero y poder al precio que sea, trfico y venta de rganos humanos sacados-a cuchillo-, y son muertos los cuerpos de inocentes criaturasraptadas o vendidas por sus propios padres.
Y a todo esto llamamos cultura, globalizacin, democracia, derechos humanos... Todos son miedos y mentiras, todos son mentiras y miedos que marchan unidas en un perfecto engranaje que nadie sabe a dnde nos conducir. Son el bien y el mal juntos, hermanados, que se dan la mano para pasear por estos mundos de Dios, y que siembran de crespones negros, a modo de agujeros, la geografa universal. Quiz estemos ciegos de soberbia, quiz hemos olvidados derramar lgrimas vrgenes, quiz vamos encarando un mundo sin control ni norma alguna bajo el signo de los polticos corruptos, que los hay.
Y es que la enfermedad nadie la desea, as como nadie desea la muerte. Ms todos sabemos que esta ltima alguna vez ha de llegar. Incluso no hemos de descartar el caso concreto de que "el miedo a la muerte" nos puede producir un sufrimiento tan intenso e insoportable, que el ltimo nos puede conducir al El Suicidio.
La sociedad actual ha de saber conllevar los dolores fsico y psquico, que son innatos a nuestra naturaleza humana y mortal. Entendemos perfectamente que la depresin, la ansiedad, los miedos...nos han de acompaar a lo largo de nuestra corta o larga existencia, mal que nos pese.
Partiendo de la base de que "la violencia engendra violencia", y sta se viene acrecentando en todos los mbitos de nuestra cotidiana vida, nos est acompaandodira yo, de temores o miedos a procesos que, buscando nuevas normas de adaptacin a cambios sociales en nuestra actual sociedad de convivencia, son necesarios asumir como naturales en las culturas de los pueblos o grupos sociales, insisto: hemos de asumir que deben existir miedos y temoresmiedo a morir, miedo a perder la cabeza, miedo al sufrimiento, miedo al dolor, miedo a la enfermedad(cncer, sida, esclerosis mltiple, etc.)...
Son muchos miedos juntos. Estos condicionan nuestras normas de convivencia y respecto hacia las personas y cosas que existen en nuestro entorno, pero se deben superar a lo largo de nuestra vida mediante sistemas de educacin escolaraprobados por ley, que fortalezcan la autoridad del profesor en clase, y, claro est, la convivencia pacfica entre los alumnos. Y ahora, por si fuera poco todo esto, estamos cogiendo miedo a la agresividad que se est fomentando en nuestras aulas.
Hoy tengo un mal da! Todo lo veo negro! Me duele el corazn!, solemos decir, como si dicha vscera muscular fuera capaz de detectar dolores. Dentro de estas afirmaciones y otras similares llevamos inserto un mundo de miedos (fobias, muchas veces): miedo al amor, al infarto de miocardio, al cncer, al Sida (Sndrome de Inmune-Deficiencia Adquirida), miedo a perder la cabeza, miedo al sufrimiento, miedo al dolor. Todos estos temores que nos amenazanen los prolegmenos del siglo XXIal mismo tiempo, nos conducen inevitablemente al gran miedo que todos llevamos dentro: nuestro miedo a la muerte.
La sociedad que nos ha tocado vivir tampoco nos ayuda precisamente a superar estas barreras del intelecto. Pensamos y actuamos, como seres humanos que somos. Y es que la panormica mundial es problemtica: guerras fratricidas, violacin de mujerescon resultado final de muerte, y sus derechos, malos tratos psquicos y fsicos a menores, detencin ilegal de menores...que desaparecen para siempre, etc.
Resea: Mariano Cabrero Brcena Madrid, 08-11-1938 Casado, dos hijos y residente en La Corua (Espaa) Escritor, poeta y ensayista Funcionario de La Administracin del Estado/ Escala Ejecutiva, jubilado E-mail: pedrocruel2005@yahoo.es Obras: -Periodismo: Difcil profesin!,1995 -Mi compromiso con el periodismo, 1998 -Reminiscencias de mi juventud, poemas, 1994 -Miscelnea de muertes, sueos y recuerdos, poemas, 1995 -La realidad de mis silencios, poemas, 1997 -La travesa de la vida, poemas, 2001 La Corua, 27 de septiembre de 2007 (Articuloz SC #3364533)