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WALTER GANGI PRESENTA:
WALTER GANGI PRESENTA:

SARMIENTO, PADRE DEL AULA Y TRAIDOR A LA PATRIA.

El 11 de septiembre es una fecha que recuerda varios acontecimientos en el archivo de efemrides. Pero sin duda lo primero que nos viene a la mente es el episodio de las torres gemelas del ao 2001, tan cercano y tan trgico. Tan difundido que se atreve a desplazar a nuestro 11 de septiembre local. Hay un 11 de septiembre anterior al que voy a referirme, que le da el nombre al barrio de Once, pero muy pocos recuerdan que un 11 de septiembre de 1852, Buenos Aires se separ de la Confederacin. Lo que todos sabemos, porque lo internalizamos desde muy pequeos y porque tena asignado un lugar de privilegio en el calendario escolar, es que el 11 de septiembre es el "da del maestro", un acontecimiento que en la escuela primaria celebrbamos con tanta emocin, llevando el clsico regalo para las maestras, sin que nos importara su origen.

La fecha conmemora un ao ms de la muerte de Domingo Faustino Sarmiento, que dejo este mundo un 11 de septiembre de 1888, en Asuncin del Paraguay, donde adems pereci su hijo adoptivo "Dominguito", en la tan innecesaria guerra de la Triple Alianza, llevada a cabo en beneficio de los intereses Britnicos y del imperio del Brasil, y que fuera apoyada por el presidente Mitre, el inventor de nuestra historia Cmo el inventor doctor? Bueno, quien escribe la historia en base a documentos y testimonios, es un historiador. Pero quien selecciona esos antecedentes para construir la trama de la misma, convirtindola en varios de sus pasajes en un relato mitolgico, habr abandonado la tarea del historiador para asumir la del escritor de novelas y la ficcin de Mitre es la historia liberal. En la actualidad ya nadie reconoce a la guerra con el Paraguay como una gesta, sino como una traicin a los intereses de la patria grande. La historia de Mitre merece muchos reproches, pero sin duda el mayor de ellos es por haber sentado a San Martn en una misma mesa con Rivadavia, su enemigo no solo personal sino ideolgico. En ese camino nos ha legado a un hroe de la patria sin ideas, capaz de comulgar con las ideas liberales del primer presidente de la aldea de Buenos Aires. Cmo presidente de Buenos Aires Doctor? Si, presidente de la ciudad de Buenos Aires, si el trmino intendente le queda chico y no es una expresin de mi autora sino del caudillo de la docta Juan Bautista Bustos. No debemos olvidar que Rivadavia despus de frustrar el Congreso de Crdoba, impulso el Congreso de Buenos Aires que empez a sesionar en 1825, designndolo precisamente a Bernardino con el ttulo de Presidente, agregando la Constitucin Unitaria y Centralista de 1826, que fue rechazada y resistida por la mayora de las provincias, con episodios anecdticos como el ocurrido en Santiago del Estero, donde el caudillo Ibarra le rompi el documento en la cara al propio emisario de Buenos Aires.

Si bien el tema del presente artculo es Domingo Faustino Sarmiento, lamentablemente no he podido superar hacer un repaso de la historia poltica de la Argentina, sin mencionar a Rivadavia y a quien se proclama su orgulloso continuador, al asignarle el inmerecido ttulo de "el ms grande hombre civil de los argentinos". Sin embargo debo decir que coincido con Mitre en algunos de sus pensamientos, como el que brinda respecto de Carlos de Alvear, personaje controvertido si los hay. Alvear presencia a los 16 aos la muerte trgica de su madre y de todos sus hermanos, junto a su padre Diego de Alvear y Ponce de Len, sin poder siquiera intentar evitarlo. Dicho episodio se produce cuando la armada Britnica abre fuego contra los barcos espaoles, causando la voladura del que transportaba a su familia. Sin embargo, se convierte aos ms tarde es el idelogo del protectorado, un intento de entrega a los propios Britnicos que se encuentra documentado en la famosa carta a Strangford y Castlereagh, dejndolo al borde de la traicin. Hay mucho ms para hablar sobre el tema, pero los dejare para otros envos, concluyendo en que encuentro una sola explicacin para su conducta y es que su principal bandera era la Logia Masnica, por encima de los intereses de nuestra incipiente Nacin. En el mismo sentido y adentrndonos ya en el tema en trato, tambin coincido con la postura que Mitre adopta, respecto de la traicin de Sarmiento a la que me referir en lo sucesivo.

Cuando Sarmiento escribe Civilizacin o Barbarie, con velada dedicacin al tigre de los llanos, le asigna a los unitarios el rol de los civilizados y a los federales el de brbaros. La obra tiene una excelente redaccin y es muy amena ya que Sarmiento se caracteriza por tener una gran claridad expositiva. La lectura del libro nos traslada a la poca y nos permite imaginar que los federales eran algo as como los seguidores de Atila, mientras que los Unitarios eran un emulo del propio Cristo. Sin embargo basta con apreciar las conductas de los civilizados, Jos Mara Paz, mentor de la llamada Liga Unitaria y de Araoz de Lamadrid, entre tantos otros, solo en homenaje a la brevedad, ya que si quiero extenderme, podra hacer un tratado sobre el tema. La crueldad de los mencionados no era digna de hombres "civilizados" si se tiene en cuenta que el manco Paz pona a los prisioneros delante de los caones y luego disparaba. Pero la cuestin con Lamadrid, a quien Paz le concedi el grado de General, deja en el olvido el episodio de Dorrego, tratando de interceder para evitar su fusilamiento y brindndole su chaqueta para que la de Manuel llegara entera a manos de su mujer, segn la voluntad ultima del prisionero. Porque el relato que habr de evocar, tiene lugar entre el representante de la civilizacin, Araoz de Lamadrid y nada menos que el principal actor en la obra del "padre del aula", Facundo Quiroga. Con el objeto de capturar a Facundo, Lamadrid obligo la anciana madre de Quiroga a dar vueltas a la plaza del pueblo, encadenada con pesados grillos. Sin embargo, aos ms tarde, Lamadrid exiliado en Bolivia, le pidi al tigre de los Llanos un salvoconducto para su familia, que generosamente este le brindo, sin cobrar venganza a pesar de haber tenido la posibilidad de hacerlo y dejando abierto un interrogante quin es el brbaro y quien el civilizado querido Sarmiento? Un Sarmiento proveniente un estrato pobre, pero que curiosamente, con gran resentimiento va a escribir ms adelante " apartar de toda cuestin social americana a los salvajes por quienes sentimos sin poderlo remediar, una invencible repugnancia" o en su carta a Mitre "no trate de economizar sangre de gauchos la sangre es lo nico que tienen de seres humanos esos salvajes".

No cabe duda que la invasin a San Juan, por parte de las montoneras de Facundo, ocurrida en 1827 dejaron una profunda marca en Sarmiento, que despus de un breve paso por el ejrcito unitario del General Paz, se exilio en Chile por primera vez en 1831. Regreso a San Juan en 1936, pero su estada fue breve. En 1840 Sarmiento se encontraba preso en su Provincia, cuando un grupo de oficiales federales lo arrastro afuera del calabozo, para golpearlo y raparlo a la navaja. La intervencin oportuna del gobernador evito que fuera degollado. Despus de ese episodio, se exilio nuevamente en Chile para poner a resguardo su pellejo, poniendo al servicio de ese pas su pluma, an en contra de su patria. Recorri varios pases de Europa como embajador de los chilenos, y encontrndose en Francia visit a San Martn en su casa de Grand Bourg. Son celebres sus anotaciones de gastos par la tarea que desarrollaba para Chile.

Pero el episodio ms lamentable, que empaa su paternidad de las aulas, como toda su obra, tanto como gobernador de San Juan, Presidente y legislador, sin duda es la tarea realizada para que los Chilenos se apoderen de la Patagonia y del Estrecho de Magallanes, temas a los que me referir en extenso al final de esta obra.

La historia clsica ha sido reticente con este tema, que particularmente conoc bastante tiempo despus de terminada la escuela primaria. Recuerdo haberlo escuchado de los mayores, pero nunca le di demasiada importancia. En la escuela tenamos la clsica triloga de prceres, integrada por San Martn, Belgrano y Sarmiento, que era el menos agradable de los retratos. De hecho nunca me convenci demasiado, los libros mostraban a San Martn cruzando los Andes, a Belgrano, abogado convertido en militar por el efecto de las circunstancias, luchando en el norte. Pero los textos lo mostraban a Sarmiento con el ceo fruncido, con un sobretodo y cruzando la cordillera a pie, mientras en el camino dejaba grafitis, como aquel que nos repetan tanto, que nunca lo pude olvidar "barbaros las ideas no se matan", entiendo que en alusin al Restaurador. El himno tampoco me gustaba demasiado y en la estrofa que deca que Sarmiento luchaba " con la pluma, con la espada y la palabra" sobraba algo. Bueno, en realidad no me lo imaginaba con una espada, aunque si escribiendo y hablando sin eufemismos. De hecho su vida militar fue muy efmera. Muy joven pas por el ejercito de Paz sin pena ni gloria, optando por el exilio, y si alguien pens en su incorporacin al ejercito Grande de Urquiza para enfrentar a Rosas, cabe aclarar que el puesto que el entrerriano le asign fue el de boletinero, o sea que se dedicaba a escribir los partes de guerra.

Su vida privada no ha sido demasiado ordenada, tuvo amores y desamores, entre ellos el de Aurelia Vlez, la hija del autor de Cdigo Civil que lo acompao hasta su muerte. Despus de Caseros fue gobernador de su Provincia natal, pero renunci a su cargo despus que Rawson, el Ministro del Interior de Mitre le recriminara algn exceso de poder. Viaja a Estados Unidos como embajador y en su ausencia se promueve su candidatura para suceder a Mitre en la Presidencia de la Nacin. En esa poca las elecciones no eran obligatorias, el fraude predominaba y el poder estaba concentrado en una elite conformada por notables y en menor medida por patricios. De hecho el propio Sarmiento no provena de la clase alta pero integraba la elite en el grupo de los intelectuales, otrora unitarios, ahora convertidos en liberales, que estaba gestando la clase poltica de los aos venideros, un tanto menos notables tal vez, pero cada vez ms patricios.

La campaa presidencial se llev a cabo mientras Sarmiento se encontraba en Estados Unidos y es uno de los dos casos, junto con Alvear, en que al ser electos presidentes, no se encontraban en el pas. Durante la previa se produce ese hecho anecdtico que resulta tan gracioso con la previa de los candidatos Sarmiento y Adolfo Alsina. Se dice que en una reunin, donde se iba votar quien iba como presidente y quien como vicepresidente, el moderador se dirigi a los votantes que se encontraban presentes en el lugar y sealo, que los que votaban para candidato a presidente a Sarmiento, se colocaran a la derecha y los que votaban a Alsina se colocaran a la izquierda. Pero la cuestin era que haca mucho calor y el lugar elegido para los simpatizantes del sanjuanino estaba a la sombra, mientras que el destinado a los partidarios de Alsina se encontraba bajo el sol. Por lo tanto muchos no aguantaron el calor sofocante y le sumaron votos a Sarmiento, que fue en definitiva quien encabez la formula, llevando de vice a Adolfo Alsina, el perdedor de esa accidentada jornada.

No cabe duda que en ese entonces el gobierno estaba destinado al grupo de los mejores, como deca Juan Bautista Alberdi, quienes estaban llamados a gobernar, y las elecciones, llamadas a legitimar a esos gobernantes, pero no reflejaban la realidad, desde que estaban viciadas por el fraude. Los ciudadanos votaban en mesas dominadas por el oficialismo, mediante el voto cantado, sin padrones y con punteros polticos que no solo obligaban a votar por el candidato oficial, sino que a veces ni siquiera era necesario que el votante lo manifestara, bastando la interpretacin de la mesa. La falta de controles facilitaba que un mismo ciudadano votara en distintas parroquias. Esa circunstancia me permite sostener que nuestro pas fue ha sido una Republica Aristocrtica, hasta sancin de la ley Senz Pea. Como ya lo he manifestado, el trmino aristocrtico importa que el poder ese encuentre en manos de unos pocos, aunque ese poder repose en manos de los notables que conformaban la elite gobernante. Recin entonces, a partir de ese momento histrico que representa la Ley Electoral, podremos hablar de una Republica Democrtica.

Aunque esa primera experiencia democrtica, la radical, haya tenido una vida muy efmera, porque los conservadores van a volver a la carga, derrocando por la fuerza al gobierno constitucional en 1930, despus de casi setenta aos sucesiones constitucionales y legtimas.

Ello no quiere decir que desde 1861 no haya habido intentonas golpistas, como ha dicho ms de una vez el profesor Grondona, sino que fue el nico que despus de tanto tiempo, ms all de tener xito, provoco una sucesin en el poder mediante una forma no prevista en la Carta Magna de 1853, y adems trajo a la escena poltica a un actor que se va a mantener como grupo de poder, durante poco ms medio siglo, los militares. Es necesario recodar que en 1874, terminado el periodo presidencial de seis aos de Sarmiento, Mitre que pretenda tener un nuevo mandato, es derrotado en las elecciones por Avellaneda, apoyado por el presidente saliente. Mitre se levanta en armas en "La Verde, pero es derrotado y condenado a muerte, y es el propio Nicols Avellaneda quien lo indulta. El fantasma de la muerte se aleja y eso alienta la posibilidad de nuevos intentos golpistas, ya que la reprimenda resulta menos costosa. En 1880 el gobernador de Buenos Aires, Carlos Tejedor, candidato a presidente, es derrotado por Julio Argentino Roca. De la misma forma que Mitre seis aos atrs, Tejedor intenta un golpe que va a ser sofocado, pero con miles de muertos como saldo. Aunque la federalizacin de Buenos Aires era algo inminente, el movimiento de los tejedoristas, permiti la sancin de la ley que federalizaba Buenos Aires, que debi mudarse a la Ciudad de La Plata. La sucesin de 1886 no resulta traumtica, porque del mismo modo que Mitre le entreg la presidencia a Sarmiento, va a ocurrir con Roca, que le entrega el mando a su concuado Miguel Jurez Celman. Si bien este ltimo se ve obligado a renunciar despus de los sucesos de 1890, lo va a suceder en la primera magistratura, el vicepresidente Carlos Pellegrini, en una de las formas previstas en la Constitucin Nacional. En el siguiente periodo va a renunciar Luis Senz Pea, siendo sucedido por el vicepresidente Jos Evaristo Uriburu en 1895. Los mismo pasa con Quintana y el propio Roque Senz Pea, que no van a completar sus mandatos al ser sorprendidos por la muerte. Para terminar destaco que entre 1890 y la llegada de Yrigoyen al poder, hubo una serie de pretensas revoluciones, que no tuvieron xito, en su mayora radicales, por lo tanto, concluyo en que la paz tan mentada no ha sido tal.

En 1842 Sarmiento es un funcionario del gobierno chileno como director de los peridicos oficialistas. En ese momento, con su siempre tan afinada pero siniestra pluma, expresa que un marinero norteamericano le sugiere realizar una campaa en la prensa para que Chile se apodere del Estrecho de Magallanes y dems territorios. No es necesario que aclare que la historia es inverosmil, al menos en lo que respecta al marinero, aunque detrs de ese impulso expansionista y conquistador bien podra estar la mano del norte. Lo cierto es que el gobierno de Montt funda el peridico "El Progreso" poniendo al sanjuanino como director, quien desde el primer nmero comienza con la campaa para que Chile ocupe el Estrecho de Magallanes.

Es en el propio peridico "El Progreso" donde Sarmiento expone el encuentro con el marino norteamericano, al que define como un pobre pescador de lobos marinos, lo que no se compadece con la notable inteligencia que le habra permitido sugerirle a Sarmiento que incite a Chile a la conquista, nada menos que de un territorio argentino.

Lamentablemente, muchos artculos escritos en el "El Progreso" han desaparecido, sin duda deliberadamente para poner a salvo a Sarmiento, que a la vez no ha podido ocultar que mencionado peridico, haba sido creado con el nico objeto de usurpar el territorio argentino. De hecho con el primer artculo de Sarmiento se inaugura el peridico y con el ltimo de deja de aparecer.

Con un fervor envidiable, Sarmiento agita su pluma y con ella al gobierno de Chile, sosteniendo insistentemente, que esas tierras son chilenas y deben ser ocupadas de inmediato. Tal es as que en la publicacin del 28 de noviembre de 1842, el padre del aula ya no solo instaba a la ocupacin sino que propona el mtodo al decir que " nada sera dar el primer paso, que es mandar al Estrecho algunas compaas de soldados y los vveres necesarios para su mantenimiento." agregando " Para Chile basta en el asunto de que tratamos decir quiero, y el Estrecho de Magallanes se convierte en un foco de comercio, de civilizacin" sigue diciendo " Creemos haber tomado cuanto estaba a nuestro alcance para ilustrar un asunto que de tanto inters nos parece para la prosperidad del pas y su futuro engrandecimiento", no es necesario sealar que el sanjuanino se refiere al engrandecimiento de Chile.

Quiero aclarar que Sarmiento no estaba escribiendo un cuento, sino que con su pluma vil estaba incitando al gobierno chileno a apoderarse de una porcin de territorio de su propia patria.

Me atrevo a avanzar un paso ms, sosteniendo que la obra de Sarmiento lo convierte nada menos que en el idelogo de la poltica expansionista chilena, siendo el artfice necesario, no solo para la usurpacin de Estrecho, sino para todos los territorios que Chile ha reclamado, la mayora de veces con xito, en lo sucesivo.

Los problemas internos provocados por la lucha entre federales y unitarios, sumado a los conflictos externos con Inglaterra y Francia, desviaron la atencin de la Confederacin y el gobierno de Chile encontr el momento oportuno para ocupar el territorio argentino el 21 de setiembre de 1843, cerrando con absoluto xito la campaa de Sarmiento en contra de su patria.

Cuando Rosas protest por la usurpacin, Sarmiento justific con mayor pasin la posicin contraria a la Argentina. En respuesta a la pluma del padre del aula, Rosas funda en Mendoza la revista "La Ilustracin Argentina" dirigida por Juan Llerena y Bernardo de Irigoyen, desde donde el segundo critica severamente la tarea del sanjuanino en contra de la Argentina y lo llama traidor, mote que Sarmiento llevara siempre a cuestas.

Una dcada despus, el alumno aplicado, regresa a la Argentina, para colaborar con el ejercito grande Urquiza, que apoyado por tropas del Imperio del Brasil, va a derrocar a Rosas, dejndolo en el panten de los traidores, no solo a la patria sino a la causa federal, que en definitiva le vali la muerte. Con el tiempo Sarmiento llegar a Presidente y como masn, al grado mximo de gran maestre. Pero la poltica argentina se encuentra en la ms agonal de sus etapas y su amistad con Mitre, ya fracturada, parece romperse del todo, cuando aparece en el diario "La Nacin", justo una semana antes de que Sarmiento asuma el cargo de primer mandatario que "Ud. ha sostenido en Chile contra su patria los pretendidos derechos de un pas extranjero para despojarla de su territorio No creo que haya ningn hombre, cualquiera sea su nacionalidad, que intente justificar al seor Sarmiento, pues, hasta hoy todos los pueblos del mundo han condenado del modo ms terrible al que atenta contra la integridad del territorio de su pas en beneficio de un gobierno extranjero". Das despus "La Nacin" agrega que " Sarmiento ha sido el abogado de un gobierno extranjero contra su propio pas. El ha sugerido, ha propagado y ha hecho triunfar la idea de hacer despojar a la Repblica Argentina de su territorio. El inici en la prensa la tarea de probar que no pertenecan a la Repblica Argentina, sino a Chile, los territorios de la Patagonia".

Sarmiento desde el peridico "El Nacional" dirigido por su casi suegro Vlez Sarsfield se defiende sosteniendo que lo que haba hecho era solo para atacar a Rosas, tngase en cuenta que el padre del aula en su defensa no niega su traicin a la patria, sino que solo intenta justificarla. Pero Mitre lo remata desde su peridico diciendo " El aconsejar a los gobiernos extranjeros que le arrebaten a la patria sus territorios, es atacar a Rosas o la Repblica Argentina? Son acaso de Rosas las tierras magallnicas o de la Repblica Argentina?

Pero Sarmiento era presidente y la polmica queda relegada por unos aos hasta que recin a finales de su mandato revive. Los chilenos al ver al hombre que haba sostenido sus derechos aos atrs, ahora como presidente de la Argentina, fueron por ms y reclamaron la Patagonia. En 1873 la popularidad de Sarmiento va en cada libre, ya que sus artculos de treinta aos atrs se vuelven a leer, tanto en Chile como en la Argentina. No hay vuelta atrs, Sarmiento ya los ha reconocido y ha justificado sus hechos en su odio a Rosas. A su enemistad con Mitre se le suman las de Guillermo Rawson, Nicasio Oroo y Jos Hernndez, entre otros. El padre del aula agobiado, en sus correspondencias con Flix Frias, el embajador argentino en Chile, ensaya su ltima defensa, tal vez la ms audaz.

El 20 de mayo de 1873 le escribe a Fras que " Los escritos annimos de un diario chileno que se proponan ser tiles (se refiere a Chile) y cuya redaccin se atribuye a un joven emigrado argentino (se refiere a el mismo, pero el padre del aula en 1843 tena 32 aos, es decir que no era tan joven), hoy presidente de esta repblica, no pueden utilizarse, para comprometer en su cargo, ni se debe suponer que al Jefe de un Estado lo ligan ideas que pertenecieron a otro pas" agrega que " Es verdad que un diario (de Chile) sostuvo estas ideas, pero ellas no llevan nombre de autor. Yo, Lpez (se refiere a Vicente Fidel) y Vial redactbamos el diario. Eran annimos los artculos y no pueden citarse como doctrina de autor aquellas que no llevan su nombre. Todo argumento sacado de all contra m es simplemente contra un diario chileno".

Con la intencin de escapar al ttulo de traidor que le asign Irigoyen expresamente desde "La Ilustracin Argentina" y luego Mitre implcitamente, desde "La Nacin", Sarmiento haba dejado de lado su reconocimiento de los hechos, justificados en la lucha contra Rosas, para optar ahora por una negativa rotunda de su autora. El nuevo argumento defensista era inaceptable, ya que pretenda sostener que los artculos otrora defendidos enfticamente por el mismo Sarmiento, ahora resultaban ser annimos y en el peor de los casos de autora compartida. La confesin primera que admite el relevo de toda prueba, sumado a esta intentona inatendible, condenan al padre del aula. A pesar que Sarmiento le pide a Fras que interceda en su defensa en Chile y que mantenga en privado su correspondencia, es demasiado tarde, su culpa es innegable y la traicin a la patria se encuentra probada. Con sublime desprecio por su patria, Sarmiento haba sostenido ideolgicamente que la Patagonia perteneca de Chile y con ese mismo sentimiento, tambin haba dado muestras de aprobacin a la usurpacin Inglesa de Malvinas, al escribir que " su invasin es til a la civilizacin y al progreso", empaando con ello su obra posterior.

A finales de la dcada del '70 Sarmiento realiza su ltima defensa para intentar escapar de la calificacin de traidor que lo persigue. En presencia de documentos de principios de ese siglo aportados por Guido Spano, reconoce su error al manifestar que se encuentra probado que las tierras usurpadas por los chilenos, pertenecieron al Virreinato del Ro de la Plata. No obstante, elude su responsabilidad al asignarle la culpa absoluta al gobierno de Chile, olvidando que haba sido el propio Sarmiento quien insto la ocupacin. No se puede negar que su obra ha sido interesante en la Argentina, pero la misma se oscurece frente la posicin adoptada en Chile. Por mi parte acepto su primera defensa, pero su odio a Rosas no justifica su aporte, que sin duda ha sido la causa del reclamo Chileno. Gloria y loor para el grande entre los grandes, padre del aula Sarmiento inmortal.

Por Walter Gangi (1)

Sarmiento, Padre Del Aula Y Traidor A La Patria

por: ewg

Sobre el Autor

El DR. O. WALTER GANGI naci en Buenos Aires, Argentina. Es docente de la Facultad de Derecho de la U.B.A. en la Ctedra de Teora del Estado del Dr. Arturo Pellet Lastra, Comisiones de la Dra. Mara Elena Acosta. Tambin se desempe en la Ctedra de Teora del Estado del Dr. Horacio Sanguinetti, Comisiones del Dr. Luis F.A. Bollaert, entre los aos 1997 y 2007; y en la Ctedra de Derecho Constitucional Profundizado y Procesal Constitucional, del Dr. C. Collauti a cargo del Dr. Luis F.A. Bollaert entre 1996 y 2000. Es abogado, especialista en Derecho Poltico y en Derecho Penal, con una importante trayectoria y se ha destacado como defensor en muchas causas relevantes. Es miembro de los Institutos de Derecho Penal y de Derecho Procesal Penal del Colegio de Abogados de San Martn y es titular del Estudio Jurdico Gangi & Asociados, con oficinas en Capital Federal, San Martn y San Isidro y atencin en el interior del pas. (Articuloz SC #3254862)

Fuente - http://www.articuloz.com/biografias-articulos/sarmiento-padre-del-aula-y-traidor-a-la-patria-3254862.html




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